PROCESO Y METODOLOGÍA
En todos los proyectos en los que arquitectura y naturaleza tienen una relación estrecha, buscamos que los materiales seleccionados respondan tanto a la estética del entorno, como a su durabilidad y sostenibilidad.
La relación entre el edificio y su entorno, entre arquitectura y naturaleza, se refuerza a través de la disposición de espacios abiertos y semiabiertos, como patios, terrazas y jardines, que diluyen los límites entre interior y exterior, generando una experiencia espacial continua que conecta al usuario con el entorno natural.
En última instancia, la arquitectura no solo responde a las necesidades funcionales y culturales, sino que también se convierte en un vehículo para preservar y potenciar el paisaje natural en el que se inserta. Asimismo, la arquitectura integrada en la naturaleza permite que las nuevas estructuras formen parte del entorno natural.