hotel elguero

PROGRAMA: Hotel
SUPERFICIE: 12.345 m²
LOCALIZACIÓN: São Miguel Arcanjo, Brasil
ESTADO: Concepto
PERÍODO: 2015–2016

En el entorno del Parque Estatal Carlos Botelho, dentro de la Mata Atlántica brasileña, el proyecto plantea la arquitectura como parte de un sistema ecológico que debe preservarse y reforzarse. Quince villas independientes y un edificio principal se distribuyen atendiendo a la topografía, la vegetación existente, las vistas y la privacidad, reduciendo la alteración del terreno.

La arquitectura reinterpreta construcciones locales y geometrías presentes en la naturaleza mediante una expresión contemporánea. La reutilización de madera procedente del propio emplazamiento, la replantación de especies autóctonas y los sistemas de producción energética y reutilización de agua forman parte de una estrategia que busca reducir el impacto y reforzar la relación entre turismo, paisaje y arquitectura.

concepto de diseño

La nueva arquitectura, mira a las construcciones indígenas locales y a la geometría de la propia naturaleza, respeta y se integra en el paisaje des del diseño y el confort contemporáneo.La propuesta arquitectónica toma como referencia tanto las construcciones indígenas locales como la geometría inherente a la naturaleza circundante. Estas referencias no se abordan desde una lectura literal, sino como un conjunto de patrones espaciales, constructivos y ambientales que informan el diseño contemporáneo del conjunto

La arquitectura resultante busca integrarse en el paisaje mediante una relación equilibrada entre forma, materialidad y confort, estableciendo un diálogo continuo entre tradición, entorno natural y necesidades actuales.

SISTEMAS PASIVOS Y ACTIVOS

Uno de los objetivos principales del proyecto es que cada unidad alcance, de manera pasiva, el mayor grado posible de autonomía energética. Para ello, el diseño incorpora estrategias bioclimáticas que aprovechan la orientación, la ventilación cruzada, la protección solar y la inercia térmica. A estas estrategias pasivas se suman sistemas activos que garantizan los niveles de confort necesarios y refuerzan la autosuficiencia energética de cada volumen. Dada la distancia entre las distintas unidades, se descartó la implantación de un sistema común de instalaciones, ya que resultaría ineficiente tanto desde el punto de vista productivo como económico.

IMPACTO AMBIENTAL Y CONSTRUCCIÓN

El proyecto se concibe de forma integral con el objetivo de generar un impacto ambiental positivo. La madera resultante de las talas necesarias se reutiliza en la construcción de los nuevos volúmenes, reduciendo la necesidad de materiales externos y reforzando la coherencia material del conjunto. Paralelamente, se lleva a cabo la replantación de especies nativas en torno a las edificaciones, contribuyendo a la regeneración del ecosistema local.


Asimismo, se prioriza el uso de materiales procedentes de la propia parcela y se incorporan sistemas de producción energética y de reutilización del agua que permiten alcanzar altos niveles de autosuficiencia. Estas estrategias refuerzan la idea de un sistema cerrado, en el que los recursos se gestionan de manera eficiente y responsable.

El proyecto propone una lectura de la arquitectura como parte activa del ecosistema, en la que turismo, naturaleza y espacio construido se integran en una misma lógica ambiental. La arquitectura no se impone sobre el paisaje, sino que emerge de él, adaptándose a sus patrones y contribuyendo a su preservación a largo plazo.

créditos

DIRECTOR: Xavier Vilalta
PROJECT LEADER: Maite Boren
PROJECT TEAM: Dora Kerner, Krisztina Sárdi, Catarina Zappacosta, Monika Godlewska

PROYECTOS